本日のCity Wakerさんは電車についていろいろ書いてくださいました。東京は世界でも通勤時間の長い都市のひとつ。できれば快適にすごしたいですよね。
No deben de haber pasado más de 6 meses desde que un día que iba montado en el Shonan Shinjyuku sen le pregunte a mi acompañante: ¿Te has parado a pensar cuánto tiempo de tu vida gastarás montado en trenes? Haciendo la suposición de que emplees una hora y media diaria en ellos, que sería la media para mucha gente que resida en la megalópolis de Tokio, resulta que a la semana ya son unas 11 horas, al mes ya son unas 46 y al año ya son unas 540 horas, que vendrían a ser unos 42 días seguidos, de los 365 del año, montado en el tren... pero es que cuando pasen 10 años ya serán 420 días, que supone más de un año de ese mismo periodo de 10 años, y si ya haces el cálculo para 50 años a lo mejor te entran ganas de suicidarte...
Es así de sencillo, vivirás en Tokyo y estarás condenado a los raíles, a esos incombustibles trenen metálicos. A veces me siento como una moneda dentro de una hucha cuando voy en ellos (concretamente hablo de los interurbanos) y pienso que con tanto hierro no podría sobrevivir a un accidente por muy lento que fuera el tren... ¿por qué es tan metálico el interior de esos trenes urbanos e interurbanos? Debería haber más plástico o algún material más amable para los interiores, o de verdad es que tienen miedo de que el tren arda por combustión espontánea y sólo usan materiales incombustibles (dejando a un lado los asientos, porque si fueran también de hierro ya me sentiría como en un posible tren medieval...)
Luego miro la parte positiva del asunto. Recuerdo que vengo de un país donde el sistema ferroviario no es muy admirable o tan sólo lo es en determinadas áreas y en relación con alguna urbe realmente importante; normalmente estás esclavizado a los autobuses, sin duda, el medio de transporte que menos soporto. Aquí puedes llegar en tren a casi todas partes, aunque sea parcialmente remoto en las montañas. Eso es una maravilla, eso es lo que siempre desee en España, que si no me equivoco ahora tiene menos líneas de tren que hace casi 100 años; que nadie se sorprenda, es así, puedes ir a muchos lugares de España y observar antiguos trazados abandonados o líneas proyectadas que no llegaron a funcionar nunca. Malos tiempos para el ferrocarril español que fueron sabiamente aprovechados en su momento por las empresas de transporte por carretera lo sentenciaron, aparentemente aún de manera irremediable.
Este verano y después de un año de permanencia en Tokio me propuse llegar a entender bien todo el sistema ferroviario de la Megalópolis, si bien, parte de la motivacion era hacer un reportaje fotográfico de todos los modelos que transitan para enviárselo a mi hermano, gran aficcionado a los trenes desde que le conozco. Ahora sé a donde van todos los trenes, conozco los destinos (algunos muy remotos), ahora comprendo todas las líneas, las de JR y las privadas, y gracias a ello conozco mejor el movimiento que se produce dentro de Tokio y de Tokio hacia afuera o de manera inversa. Y al final, descubrí trenes en los que no monto y que realmente son los trenes que me agradan. No hablo concretamente de los Shinkansen ni de los expresos ultramodernos, hablo del concepto de tren que había antiguamente y que yo tenía de niño, una locomotora con muchos vagones. El Hokutosei, el Cassiopeia o el Fuji-Hayabusa, por ejemplo, son ese concepto de tren, es el tren en el que quiere montar un verdadero viajero, un tren que llega muy lejos pero sin prisa, en el que puedes dormir, comer y beber tranquilamente y ver los cambios graduales de los paisajes e interpretar las características de los pueblos, de los lugares por los que cruza... aunque en el caso de estos trenes, al ser total o parcialmente nocturnos, esto último no es del todo posible. De cualquier modo, me he prometido que montaré en alguno de esos trenes cuando vaya a Kyushu o vuelva a viajar a Hokkaido la próxima vez.
En cualquier caso, ya sea el medio de transporte que sea (incluso el autobús...), siempre hay que agradecer la capacidad de movilidad que tenemos hoy en día, que ya la hubieran deseado nuestros antepasados de otras épocas, seguro que más que nuestros móviles o nuestros reproductores de mp3.
emplear 使う、用いる (usarは使う対象を消耗しないがemplearは消耗する)
incombustible 不燃性の、耐火性の
arder 燃える、焼ける
combstión 燃焼
ferroviario 鉄道の
esclavizar 奴隷にする、隷属させる